Carmen.Mozambique1

La realización de mi voluntariado a través de la Fundación Benito Menni, lo he realizado en el Centro de rehabilitación psicosocial las Mahotas. Mozambique

Principales actividades y tareas que he desarrollado, han sido

• Ayuda para comer tanto en el desayuno, almuerzo y merienda a los pequeños con parálisis cerebral
• Colaboración en la alfabetización de los pequeños más autónomos
• Realizar programa de actividad física orientada a la autonomía y autoestima de los usuarios adultos.
• Ayuda en la higiene bucodental tanto de adultos como menores.
• Ayuda a familiares en edad escolar de usuarios que normalmente recogían a sus hermanos en materias que demandaban dificultades en la escuela como matemáticas e inglés.
• Ayuda en la limpieza y saneamiento de los invernaderos.

La interacción con el equipo de profesionales del centro desde el primer momento fue muy buena, me hicieron sentir parte del equipo desde el primer día dándome toda la ayuda necesaria y también prestándose a que les enseñara nuevas metodologías sobre todo en educación.
, me volqué de lleno en que el educador de centro conociera otro tipo de metodología más individual debido a la gran diversidad de niños que existían, en la cual, el educador le gustó mucho y mostró un gran interés por que se llevara a cabo, Con respecto a las hermanas solo puedo tener palabras de agradecimiento por su continua disposición para todo lo que necesitásemos, hospitalidad y trabajo que realizan cada día en el centro, nos hicieron sentir como en casa
Me he quedado con la pena de no haber podido estar más de un mes y haber podido ofrecer más ayuda, pero igualmente me voy con la gran satisfacción de haber ofrecido todo mi amor, cariño y trabajo a cada uno de los usuarios y profesionales que había, sintiéndome útil, siendo las manos de niños que no pueden utilizarlas, colaborando en la mejora de la educación con los pequeños y adultos y lo que es más importante para mí, haber sacado tantas sonrisas en tan poco tiempo. Realmente me llevo la sensación de haberme traído yo más aprendizaje de la vida que lo que yo haya podido aportar, pero igualmente, muy feliz del aporte mutuo de ayuda y conocimiento aportado y que me han dado
De Mozambique me llevo muchísimos aportes que prácticamente me han hecho cambiar la perspectiva sobre mi vida y sobre lo que me rodea, haciéndome más fuerte y más sensible a la vez entre los aprendizajes destaco los siguientes:
• Valorar la vida que tenemos en nuestra sociedad y entender que la felicidad es mucho más sencilla y menos materialista de lo que se vende en nuestra sociedad.
• He aprendido de la importancia de la amistad y la gratitud de la gente que vive allí. Dar las gracias mirándote a los ojos es algo que en nuestra sociedad se ve cada vez menos.
• Tener el corazón siempre abierto a todo el mundo sin menospreciar a nadie y valorar a las personas sin etiquetarlas de primeras. Todos llevamos un potencial dentro que no se llega a ver si no nos dan la oportunidad de explotarlo. Las hermanas de allí conseguían sacar la pequeña rosa que todos llevamos dentro y sacarle el máximo partido.
• HOSPITALIDAD
• Afrontar la vida siempre con optimismo y con una sonrisa ante toda adversidad.
• La importancia de aportar información y educación a la sociedad para poder erradicar mitos y leyendas que nada tienen que ver con la realidad, sobretodo en el tema de la salud y discapacidad.
• Apreciar y valorar a las personas que nos apoyan cada día porque ellos son la fuente de nuestra vida y no dejarnos llevar por nuestro propio ego

He entendido la importancia de aprovechar cada recurso que nos dan al máximo

Este voluntariado ha sido una de las experiencias más importantes a nivel personal que he vivido hasta el momento. Fui con los brazos abiertos a ayudar y sentirme útil para las personas que más lo necesitaban pero haciendo vista de lo vivido, he sido yo a la que han ayudado a crecer como persona a través de la generosidad y hospitalidad de las hermanas además de usuarios que te hacían entender que todo en esta vida es posible con esfuerzo y perseverancia, que el tener una discapacidad y más en países subdesarrollados es complicado sólo si lo ves desde ésa perspectiva, haciéndome valorar todo aquello que tengo y a perder ese egoísmo intrínseco que nos ahoga en países consumistas y materialistas como el mío.

Entender la importancia de que la sociedad sea crítica sólo se consigue mediante la educación y a través de ella eliminar mitos y acciones que se realizan debido a la falta de la misma. Es difícil de conseguir pero si algo he aprendido es que en sitios como Mozambique la mejor forma de aportar es dando ejemplo, y en centros como el de las Hermanas Hospitalarias se lucha cada día por que la persona con discapacidad sea valorada, se le dé un trato digno y sea una persona útil para la sociedad además de ayudar a la alfabetización de una gran parte de niños.

En países desarrollados donde he vivido toda mi vida, cada vez más el trabajo se enfoca hacía
esa recompensa económica y donde las horas trabajadas parecen una cuenta atrás en el que nos echamos las manos a la cabeza si llevamos media hora de más en el trabajo. La competitividad y perfeccionismo nos hacen perder el rumbo de por qué y para quién estamos trabajando. En mi caso, que trabajo con personas, he aprendido a tomarme las cosas con más calma, amar cada momento que dedico a mis usuarios, ayudar de forma desinteresada a mis compañeros y sentirme apoyada, porque con el corazón abierto y disfrutando realmente de las cosas que haces sabe mucho mejor tu trabajo

Realmente no he encontrado ninguna dificultad o problema que no se haya podido resolver al momento. El tema del idioma la primera semana fue un poco más complicada pero tras una semana me sentía muy cómoda con él.

Me gustaría repetir está experiencia

Esta experiencia ha sido lo mejor que he podido hacer, me ha cambiado como persona y todo el cariño que me llevo por parte tanto de las hermanas como trabajadores y usuarios me hace querer volver a compartir mi tiempo con ellos.

Carmen

 

 

 

 

©2021 Fundación Benito Menni.